EL TIEMPO NO ESPERA POR NADIE Le pregunto a uno del barrio, un antiguo colega, que si sabe algo de Begoña, que si sabe qué ha sido de su vida. Hace tiempo que no hablar nada de ella. Las ultimas noticias que tuve son que estaba ingresada en la residencia sanitaria de Cabueñes en fase terminal SIDA. Se habia trastornado. Se pintadurnaba los labios por la mañana por la tarde se miraba en el espejo del cuarto de baño: Pero, ¿que me ha pasado en la cara? ¿Quien coño me ha echado pintura? Estaba allí sola. Se paseaba en silla de ruedas por los pasillos a la hora de las visitas. A sus padres se les había olvidado que trajeron una hija a este mundo. Su hermano mayor pasaba mucho de ir a verla. El otro, Bernar, no podia. Estaba en el cementerio de Ceares. Enterrado. La aguja tambien. Quedo yo. Podría acercarme un momento a la residencia, no me costaria ningún trabajo. Pero, ¿para que voy a ir, a ver? ¿para que? ¿Todavia sigues currando en la misma empresa de antes? Y para seguir Después de todo, no eres tan golfo como yo pensaba, ¿eh? Pero ese antiguo colega del barrio también me dice: Casi fijo que ya la habrá palmado. Los médicos le daban de vida, como mucho, hasta octubre hasta octubre del año pasado, y ya vés en que mes estamos ahora, ¿no? Septiembre. http://aguazzero.blogspot.com AMPUTACIONES el hombre era manco pero durante un instante mientras me pegaba un buen corte de mangas pude verle claramente el brazo, el corazón COMPLEMENTOS en una edición cualquiera de una feria negra en un puesto de marroquinería en medio de lo que no dudaría en calificar como riada humana una mujeruca arqueada y de aspecto lastimoso se justifica expresándose en los siguientes términos: si no me crees puedes ir al Departamento y preguntarlo... pero a mí me mandaron aquí a pedir ante uno de los sicarios de la organización mafiosa que casi con toda probabilidad la habrá traído engañada de alguno de esos países del este: si no me crees puedes ir al Departamento y preguntarlo... pero a mí me mandaron aquí a pedir su desamparo nuestra indiferencia entonces el viento agarra a la vieja por el pelo la forma en que le tiemblan los labios y los ojos la forma también en que desviamos los nuestros nuestros ojos nuestros labios y preguntamos el precio de los complementos de piel 1Wolfgang Borchert. Obras completas. Traducción y epílogo de Fernando Aramburu. Editorial Laetoli, 2007. escupitajos rosaura era una vieja cigarrera. vivía sola en el tercero izquierda. apestaba siempre a una mezcla de perfume barato, meados, sudor, humedad y tiempo estancado. fue rosaura la que me compró mi primera y última bicicleta. me llevó de la mano hasta una tienda de deportes del centro. escoge la que tú quieras, me dijo. la que más te guste, no mires el precio. escogí una de las más caras que había. escogí una peugeot de color amarillo. rosaura sale a la calle a hacer los recados. los críos del barrio, mis amigos, empiezan a meterse con ella. la llaman de todo. de puta para arriba. le lanzan escupitajos por la espalda, flemas de color verde. yo, subido en la bici que ella me ha regalado, observo toda la película pero no hago NADA. BUENO, algunas veces YO también la insulto. y una vez, una sola vez, también le escupí. EXCUSA no: no trabajo en los talleres de ninguna empresa armamentística ni como obrero ni en cualquier otro puesto de los distintos niveles del escalafón: encargado maestro perito ingeniero director general o dueño supremo de ninguna de esas empresas armamentísticas ni como es natural poseo tampoco acciones en bolsa de ninguna de esas compañías que se dedican a fabricar y vender ARMAS con las que después se asesina a seres humanos de todas las razas y colores y condiciones habidas y por haber: no: no trabajo en el ramo de la construcción de la construcción de muros de cemento o piedra o de alambradas ni como peón de albañil ni en cualquier otro de los innumerables puestos del escalafón: topógrafo albañil encargado maestro perito ingeniero director general de las obras o dueño supremo de cualquier empresa relacionada con el ramo de la construcción de muros de cemento armado o piedra o alambradas de espino y se da por hecho -mi palabra es el hecho- que no poseo acciones en bolsa de ninguna empresa del ramo de la construcción del ramo de la construcción de miedo y odio que enfrenta o separa familias divide conciencias y le cierra el paso a las libertades individuales y: no: tampoco soy un uniforme que patrulla a pie en motocicleta coche todo terreno tanque tanqueta lancha rápida barco avión avioneta o torres de control por los alrededores de esos muros de cemento o piedra o de esas alambradas de espino ELECTRIFICADAS a la caza de inmigrantes i-legales que son el espejo que nos devuelve nuestro propio y aún cercano pasado: no: no asesino a sangre fría [i]focas o crías de foca con rifles o porras como tampoco arponeo o asesino a sangre fría asimismo a ballenas o a crías de ballena o a cualquier otro ser vivo de una especie ANIMAL inocente indefensa o en vías de extinción[ii]: no: yo no trabajo en ninguna de esas historias o en otras de parecidas o semejantes circunstancias: no: lo siento: yo no tengo vuestra EXCUSA: yo no tengo crías que alimentar [i]Homenaje personal hacia el escritor norteamericano Truman Capote. [ii]Fue en 2004 cuando se comenzó a ofertar una novedad en los paquetes vacacionales. Lo último en diversión vacacional estaba destinado a aquellos turistas aburridos de los fines de semana SAS, del trekking en el Antártico y de vuelos espaciales a lo Richard Branson. El paquete vacacional no era otro que volar a Noruega y disparar a las crías de foca. La ley del cuadrilátero me sacaba seis años. era un poco abusón. un poco mucho: sé cuando va a cambiar el tiempo porque empieza a dolerme el hombro izquierdo. una mañana le sorprendió mi padre: como te vuelva a ver PEGÁNDOLE, los puñetazos te los devuelvo yo. a mi hijo no le pone la mano encima NADIE MÁS QUE YO, procura no olvidarlo. después de eso, los puñetazos cesaron, pero a mí aún me llevaría algunos años más entender una verdad tan simple como ésta: no te pegan porque hayas hecho nada malo, te PEGAN porque no puedes devolver los golpes ni tienes a nadie que los devuelva por ti. LOS HOMBRES DEL SACO a ciertos niños, como a nuestras madres rojas, antes de vendernos, nos cortan el pelo al rape, como si tuviéramos liendres. a ciertos niños, como a los americanos nativos, antes de vendernos, nos cortan el pelo al cero, como si tuviéramos piojos, y se nos prohíbe, además, hablar en la lengua de nuestros antepasados. a ciertos niños, como también a los caballos, antes de vendernos, nos miran la dentadura y nos cuentan los dientes, y muchas mentiras también nunca saldré vivo de este mundo. hank williams. y vinieron más, y se la follaban y volvían a la cola. hubert selby jr. en el fondo todo está en la superficie. sparrings mi abuelo trabajó en una mina. antes había sido huérfano, sparring de boxeadores de tercera fila y legionario. vio cómo franco le pegaba un tiro en la nuca a un legía que se había negado a comer el rancho porque aquella bazofia no había dios que la comiera. franco en persona había castigado a mi abuelo a cargar a la espalda con un saco de 25 kg. de peso durante una semana entera, tanto de día como de noche. mi abuelo siempre llevaba un cigarrillo detrás de la oreja, lo encendía con la colilla del que estaba fumando. tenía asma, mi abuelo. el médico de la aldea le advirtió: o dejas de fumar o te mueres, así de claro te lo digo. ¿y para qué quiero vivir si no puedo fumar? murió 2 años después. pero no a causa del tabaco ni de ninguna enfermedad asociada a su consumo. murió de un derrame cerebral a la edad de 61 años. su nieto trabajó en una empresa metalúrgica. antes había sido preso común, delincuente juvenil y un mal estudiante. vio al generalísimo en el muelle de oriente. los aplausos de la gente sonaban como disparos. el innombrable iba vestido con un traje de la primera comunión. andaba encorvado. quizá le habían castigado a cargar en la conciencia con el peso incalculable de todas y cada una de sus víctimas. su nieto bebe sin control y se mete una raya de farlopa tras otra. su nieto también fuma. de hecho fuma como su abuelo. pero no tiene asma. diabetes de debut. eso es lo que tiene. si sigues a rajatabla la dieta que te vamos a poner, si dejas de beber, de fumar, de drogarte, y haces algo de ejercicio, podrás vivir sin problemas por lo menos hasta la jubilación. ¿y para qué quiero vivir si no puedo hacer ninguna de esas cosas? lo pensó. pero no lo dijo. en realidad, ni siquiera lo pensó. su nieto quiere vivir a toda costa, al precio que sea, como sea. de todos modos, se ponga como se ponga, y haga lo que haga, él también se morirá. sin objetivo una fotografía en blanco y negro. una mujer de principios de siglo desnuda en un estudio de parís. no debo olvidarla nunca. con el tiempo, yo también puedo llegar a ser eso: una fotografía en blanco y negro. y tendré suerte, muchísima suerte, si alguien, algún día, en alguna parte, me mira. tres poemas, de DAVID GONZALEZ sacados de http://www.eldigoras.com/eom03/2003/aire24dgz01.htm Luces en las ventanas Es un edificio de ladrillo rojo. Las ventanas aún conservan los marcos de madera. Nunca dispusieron de cristales que los críos pudiéramos romper. Es un edificio de ladrillo rojo, deshabitado. Mejor dicho: nunca terminaron de construirlo, nunca estuvo habitado. En su azotea, sin embargo, anidan las gaviotas comunes, y en el portal paren las gatas callejeras, y también, por temporadas, en una habitación del tercer piso, dormía el poeta. Dormía allí siempre que se escapaba de la casa de su padre. Dormía en el suelo, encima de una manta, tapado con otra, de almohada su ropa. Van a derruirlo. El edificio. Y no tardando mucho. Los obreros han terminado ya de colocar los andamios. Van a demolerlo. Y está bien que así sea. Disfrutaré de mejores vistas. Construirán otro más pequeño. Vendrán familias a okuparlo. Habrá madres, y luces, en las ventanas, y hasta es posible, solo posible, que en la habitación del tercer piso en que yo dormía, duerma pronto otro niño. Que tengas una buena noche Suelo salir a despedirla al descansillo. Cada noche. Cuando sale a ganarse nuestro pan con el sudor de su frente. En una mano lleva la bolsa, o bolsas, de la basura. En la otra, o bajo el brazo, los dos periódicos del bar. Suelo salir a despedirla al descansillo. Cada noche. Cuando sale a ganarse nuestro pan con el sudor de su frente. Le arreglo el pelo. Le coloco bien el cuello del abrigo. La beso en los labios. Que tengas una buena noche, le digo. Mientras baja por la escalera, aún le recuerdo: Si necesitas algo, me llamas. No importa qué hora sea. Me llamas. Aguardo, todavía, a que desaparezca su espalda y desaparezca, también, de la pared, la sombra de su espalda… A que se apague la luz y abajo, en el zaguán, se escuche un portazo. Solo entonces entro en casa y cierro la puerta. Los hombres del saco a ciertos niños, como a nuestras madres rojas, antes de vendernos, nos cortan el pelo al rape, como si tuviéramos liendres. a ciertos niños, como a los nativos norteamericanos, antes de vendernos, nos cortan el pelo al rape, como si tuviéramos piojos, y se nos prohíbe, además, hablar en la lengua de nuestros antepasados. a ciertos niños, como también a los caballos, antes de vendernos, nos miran la dentadura y nos cuentan los dientes, y muchas mentiras también. UNO MÁS DE TANTOS si les dices: llevo años con las luces del pasillo fundidas años con la persiana de mi dormitorio rota bajada o si les dices: estoy desde este verano y hasta el día de hoy 21 diciembre 2007 con la nevera y con la cocina estropeadas te dicen: ¿y por qué no lo arreglas? a lo que respondes: porque soy poeta y no gano suficiente guita entonces te contestan: pues búscate un curro y déjate de poesías y de hostias en v luego uno regresa a su casa se encierra en su estudio y se pone a leer un libro o se sienta a escribir un poema o un relato de no ficción o tal vez tan solo a pensar en cuál será el próximo electro doméstico que se te va a joder compañía algunas me hacen cosquillas. otras me hablan al oído. las más cariñosas me besan en los labios. son las únicas que me hacen compañía. las cucarachas. EL DEMONIO TE COMA LAS OREJAS: http://www.nodo50.org/mlrs/Biblioteca/gonzalez/El%20demonio.pdf Dice David que este pequeño poemita es como la primera rama... SEAMOS REALISTAS en este sitio nadie cuenta estrellas por la noche. David González, El demonio te coma las orejas. HISTORIA DE ESPAÑA Un nudo. Esto, explica la anciana, fue lo último que hizo mi padre con sus propias manos. Un nudo. Piénsalo. Es lo último que hace ese hombre con sus propias manos. No estrecha entre sus brazos a su madre, a su hermano o a un amigo. No acuna en ellos a su hija recién nacida. Tampoco le aprieta las nalgas a su mujer, ni le acaricia los pezones, los pechos, las mejillas, el pelo tan siquiera… No, con ellas, con sus propias manos, lo último que le permiten hacer a ese hombre antes de fusilarle y arrojarlo a una fosa común es Un nudo, repite la anciana para las cámaras de televisión de un canal de historia. Historia de España: de un tajo, el entierramuertos cortó el cordel que el padre de la anciana se había atado alrededor del tobillo para responder así a la pregunta que horas antes, le había hecho su mujer: ¿Ycómo vamos a reconocer tu cuerpo entre todo ese montón de cadáveres? Mientras aparecen los títulos de crédito, la anciana le da un beso al cordel, y luego devuelve a su caja de pino este nudo que todavía nadie, repito, nadie, se ha molestado en deshacer. EXCUSA no: no trabajo en los talleres de ninguna empresa armamentística ni como obrero ni en cualquier otro puesto de los distintos niveles del escalafón: encargado maestro perito ingeniero director general o dueño supremo de ninguna de esas empresas armamentísticas ni como es natural poseo tampoco acciones en bolsa de ninguna de esas compañías que se dedican a fabricar y vender ARMAS con las que después se asesina a seres humanos de todas las razas y colores y condiciones habidas y por haber: no: no trabajo en el ramo de la construcción de la construcción de muros de cemento o piedra o de alambradas ni como peón de albañil ni en cualquier otro de los innumerables puestos del escalafón: topógrafo albañil encargado maestro perito ingeniero director general de las obras o dueño supremo de cualquier empresa relacionada con el ramo de la construcción de muros de cemento armado o piedra o alambradas de espino y se da por hecho -mi palabra es el hecho- que no poseo acciones en bolsa de ninguna empresa del ramo de la construcción del ramo de la construcción de miedo y odio que enfrenta o separa familias divide conciencias y le cierra el paso a las libertades individuales y: no: tampoco soy un uniforme que patrulla a pie en motocicleta coche todo terreno tanque tanqueta lancha rápida barco avión avioneta o torres de control por los alrededores de esos muros de cemento o piedra o de esas alambradas de espino ELECTRIFICADAS a la caza de inmigrantes i-legales que son el espejo que nos devuelve nuestro propio y aún cercano pasado: no: no asesino a sangre fría [i]focas o crías de foca con rifles o porras como tampoco arponeo o asesino a sangre fría asimismo a ballenas o a crías de ballena o a cualquier otro ser vivo de una especie ANIMAL inocente indefensa o en vías de extinción[ii]: no: yo no trabajo en ninguna de esas historias o en otras de parecidas o semejantes circunstancias: no: lo siento: yo no tengo vuestra EXCUSA: yo no tengo crías que alimentar [i]Homenaje personal hacia el escritor norteamericano Truman Capote. [ii]Fue en 2004 cuando se comenzó a ofertar una novedad en los paquetes vacacionales. Lo último en diversión vacacional estaba destinado a aquellos turistas aburridos de los fines de semana SAS, del trekking en el Antártico y de vuelos espaciales a lo Richard Branson. El paquete vacacional no era otro que volar a Noruega y disparar a las crías de foca. LA LEY DE LA ORTIGA No somos hojas de hierba. Hierba, sí: la hierba de las quemaduras, el diente de león, el rabo de zorra, la bolsa de pastor, la cebada de las ratas y los ojos de los sembrados. Hierba, sí: la que no nace de mano de hombre ni se educa en invernaderos ni se vende en los escaparates de las floristerías. Hierba, sí: la que avanza desde las profundidades de las cunetas, estropea vuestra conciencia de la realidad y os esclaviza a las tijeras de podar o a la guadaña. No somos, vuelvo a repetirlo, hojas de hierba. Hierba, sí. Pero mala. La mala hierba. La que también, a veces, crece en el campo. lágrimas mi mujer no me pone las maletas en la puerta, me ayuda a meterlas en el maletero del coche. a los 8 años de habernos casado, mi mujer y yo decidimos separarnos legal mente. yo me voy a vivir a la aldea, a una panera del siglo XVII. los primeros días, por las noches sobre todo, la soledad descuelga el teléfono y marca el número de mi ex. al oír su voz no puedo contener las lágrimas. al oír mis lágrimas tampoco ella puede contener las suyas. así que nos pasamos la mayor parte del tiempo llorando. luego, poco a poco, muy lentamente, voy acostumbrándome a convivir conmigo mismo. mi ex y yo seguimos hablando por teléfono regular mente. nos hacemos amigos. ninguno de los dos vuelve a llorar. no me trataba con nadie y cada vez me recluía más y más en mi madriguera. fiodor dostoyevski. nadie con ese nombre este es mi hijo le decías a las camareras de los chigres en los que parabas. este es mi hijo le decías a tus amigos y conocidos, este es mi hijo y en algunas ocasiones añadías: bueno, hijo mío no sé si lo es, lo único que os puedo decir seguro es que nació en casa este es mi hijo estabas orgulloso de mí, ahora lo sé, muy orgulloso, pero nunca pronunciaste mi nombre de pila, padre, nunca lo pronunciaste. me llamo david. david gonzález. SEÑORES PRESIDENTES DE NUESTRAS VIDAS EN GUERRA: Esta vez asistiré yo a la conferencia de paz, mientras mis generales rompen el último alto el fuego y se apoderan de otra duna de ceniza. El chófer me abrirá la puerta de la limousine, mientras los proyectiles os abren los ojos a vosotros, y saldré a la calle, mientras vosotros entráis en los sótanos, mretocándome el nudo de la corbata, mientras vosotros, con uno en la garganta, escucháis la alarma antiaérea, sonriendo al objetivo fotográfico, mientras vosotros sois el objetivo de los francotiradores, estrechando manos manchadas de sangre, mientras vosotros estrecháis cadáveres. Me reuniré con los niños mutilados. Me sentaré con las madres violadas. Almorzaré con los enfermos desnutridos. Tendremos la palabra la víctimas. Y puede ser que no nos pongamos de acuerdo en nada. Y puede ser que decidamos prolongar un poco más la masacre, mientras vosotros, aunque no creáis en Dios, rezáis por el fin de las hostilidades, que quizá se produzca en la próxima Conferencia de Paz, que quizá no. Todavía tenemos que pensarlo. DAVID GONZÁLEZ. http://arte-nativa.com/david/